martes, 25 de noviembre de 2014

La librería -Penélope Fitzgerald-


Esta es de las lecturas que te dejan esperando algo que nunca llega, y que te hacen dar un bufido de aburrimiento, decepción y molestia. ¿Por qué? Bueno, porque para empezar el titulo y la idea del relato, ¡es sobre libros!, y el relato es cualquier cosa menos eso, es más, tan lejos esta de la pasión de leer que el titulo debió ser algo así como “aprender a llevar a cabo un negocio” o “Que no hacer para tener un negocio de éxito” pues es sobre eso en realidad que trata el libro. Florence, el personaje principal es una mujer que decide un día poner una librería en un pueblo tan viejo, lejano y olvidado, en donde la poca gente que vive en la región a penas tiene para sobrevivir, cuanto menos para comprar libros. Cabe resaltar que Florence no lee, pues aunque menciona en algún capitulo que le gustan los libros, en ningún momento hace mención o referencia de título alguno, es más, cuando alguien le sugiere que ponga en venta “Lolita” de Nabokov (que es prácticamente el único libro que se menciona), ella que no ha leído el libro y que no sabe si gustará o no a los visitantes de su negocio, pide a un viejo de la región que lo lea y le diga si vale o no la pena poner algunos ejemplares a la venta.  Para colmo, Florence tiene como único ayudante en la librería a una niña de once años, que odia los libros y obviamente el acto de leer, pero que es buena poniendo en orden el negocio. De cualquier forma para Florence todas las cosas se complican, pues hay ciertas personas con dinero y poder que quieren que el proyecto de la librería desaparezca, por lo tanto buscan de todas las formas posibles causar toda clase de inconvenientes para que la librería cierre, y sin mucho esfuerzo lo consiguen.  A mi gusto y pensar, no hay nada en el transcurso de la lectura que te haga disfrutar del mismo. Delusorio.


Li.Lo.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea -Annabel Pitcher-


Papá quiere que Rose esté viva y que Jas tenga diez años, pero lo que tiene es a mí. Yo tengo la edad que él quiere pero soy chico, Jas es chica pero no tiene la edad que él quiere, Rose es chica y tiene la edad que él quiere. Pero está muerta. <<Hay gente que nunca está satisfecha>>…

Esta es una estupenda historia relatada en voz de Jaime, un niño de diez años que cuenta como alguna vez tenía una familia y se sentía feliz, pero luego de un atentado terrorista en Londres una de sus hermanas muere y ello hace que su familia se desintegre: su madre se va a vivir con su amante y los abandona, y su padre se vuelve un alcohólico empedernido que además de beber no hace otra cosa más que idolatrar una urna con las cenizas de la fallecida, olvidándose de sus otros dos hijos. Paso a pasito Jaime cuenta de forma encantadora, tierna, divertida y a la vez estremecedora como transcurren sus días en medio de problemas, miedos, angustias, esperanzas que se rompen poco a poco, y como en contra de la mentalidad y las reglas que su padre le impone, conoce a una niña musulmana que se convertirá (además de su hermana Jas) en su única amiga y aliada que le ayudará a resistir el hecho de tener un padre alcohólico que no logra superar la perdida de una hija, y sobre todo el dolor de que su madre los haya abandonado.
Un relato perfectamente escrito y recomendado para lectores grandes y chicos, pues además de que esta escrito con un lenguaje sencillo, envuelta de humor y ternura, está cargado en buena medida de sentido común, pero sobre todo hace un especial énfasis en ciertos conflictos como los prejuicios raciales, las problemáticas de la niñez y adolescencia, incoherencias de los adultos, etc.
“Me trague toda la duda y roda la desilusión  y todo el enfado, y por poco se me atascan en la garganta, como esas pastillas de vitaminas que cuesta pasarlas hasta con agua.”
Definitivamente esta es de las lecturas que se logran deleitar de principio a fin, dejando en la memoria su huella para ser recordada largo tiempo.


Li.Lo

domingo, 16 de noviembre de 2014

El primer café de la mañana -Diego Galdino-


Yo solo quiero tomar contigo el primer café de la mañana, me basta con eso. Pero tiene que ser cada mañana, durante el resto de nuestras vidas. ¿Te apetece?
Una novela que entretiene y divierte, no solo por el tema principal que es la pasión y deleite por el café sino porque, entre el drama y humor de una historia de amor, toca con delicadeza diversos sentimientos y conductas humanas, que tantas veces pasamos por alto y que después de tropezar con un error tras otro, entre quejidos, disgustos y enredos, nos damos cuenta al final de cuan importantes son.

Una novela de aroma irresistible y sabor intenso que dejará al lector con un sabor de boca inmejorable. 


Li.Lo.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Las pequeñas virtudes -Natalia Ginzburg-


“Los sueños no se realizan jamás, y apenas los vemos rotos, comprendemos de pronto que las mayores alegrías de nuestra vida están fuera de la realidad. Apenas los vemos rotos, nos oprime la nostalgia por el tiempo en que bullían dentro de nosotros. Nuestra suerte transcurre en este alternarse de esperanzas y nostalgias.”
Una serie de once relatos de temas diversos pero que en común comparten  una mirada analítica y sobre todo humana. Belleza espontanea, tenacidad y perspicacia reflexión, hechos relatos para recordar: Los zapatos rotos, Relato de un amigo, Él y yo, El hijo del hombre, Silencio, Las relaciones humanas (oh, maravillosa) y Las pequeñas virtudes. Esplendida obra literaria.


Somos demasiado conscientes de nuestra debilidad, demasiado melancólicos e inseguros, demasiado conscientes de nuestros defectos: hemos mirado demasiado a nuestro fondo y hemos visto en nosotros demasiadas cosas.


Li.Lo.

martes, 11 de noviembre de 2014

Historia de un idiota contada por él mismo -Félix de Azúa-


Leer este libro no evitará la idiotez, pero ayuda a prevenirla.
“… Decidí entonces, a los cinco años de edad, ser el perfecto simulador de la felicidad, un profesional de la dicha, y simultáneamente comencé mi célebre investigación acerca del conocimiento de la misma.”
Víctima de la insensatez zoológica de la segunda posguerra europea. El personaje de este relato es alguien que se empeña en una afanosa y monotemática investigación de la felicidad, que le conduce fatalmente a la ruina.

Fragmentos de cuerpos, de objetos, de pensamientos. Un mundo hecho pedazos, de imposible recomposición, esparcidos sin orden en el teatro ruinoso de mi memoria. La visión de un idiota. 



Li.Lo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Qué me quieres, amor? -Manuel Rivas-


Todo conectaba, todo tenía sentido. La hierba, la lana, la oveja, mi frío.
Una serie de relatos con una fuerte dosis de dureza y seriedad, por el dolor y soledad que desencadena cada historia.  Sin embargo, como todo en la vida (a mi parecer) en medio de las penas, tristezas y dificultades siempre hay un atisbo de esperanza, ternura y en algunos casos hasta algo de buen humor, que muchas veces suele ser para muchos una posible salvación de los males del mundo… El gran misterio de las relaciones humanas.

Entre los relatos más estremecedores o al menos para mí, las historias que te dejan un sentimiento y huella profunda están: ¿Qué me quieres, amor? (desde luego), La lengua de las mariposas, Solo por ahí, Las cosas, La llegada de la sabiduría con el tiempo. 


Li.Lo.