AUTOR: John Katzenbach
EDITORIAL: Ediciones B/ Penguin Random House
PÁGINAS: 584
GÉNERO: Thriller
💙
PUNTAJE:
“Cuando cierras los ojos a la maldad, no te escondes de ella. Pasa a formar parte de ti. Pasas a participar en ella”.
Confianza ciega tenía yo cuando decidí leer
este libro, porque ya había leído otros libros de este escritor que me
parecieron estupendos (El Psicoanalista, Jaque al Psicoanalista y La Sombra),
pero en esta ocasión fue todo lo contrario, a las pocas páginas me decepcionó,
me pareció poco creíble o trillado el desarrollo de la trama y escasa o forzada
la conexión de los personajes, que no logré conectar con ninguno, sobre todo
con su protagonista, Sloane, con sus constantes momentos de introspección, tan
repetitivos, absurdos y aburridos en varias páginas, que me pareció irritante.
Sin embargo, a su favor diré que es una novela entretenida, fácil de leer, con
una buena dosis de intriga, suspense y un desenlace, digamos, bien resuelto. El
descontento que a mí me causó es porque yo espera algo mucho mejor de este
autor, incluso le di el beneficio de la duda y leerlo hasta el final, esperando
que en algún momento el relato mejorara o diera un giro inesperado que hiciera
que valiera la pena llegar al final, pero nada, para mí, un sin sabor de
principio a fin.
En Confianza ciega tenemos a Sloane como
la protagonista absoluta de la trama. Sloane está a punto de graduarse como
arquitecta cuando recibe una oferta de trabajo que para cualquiera sería irrechazable
pero también bastante extraña. Esta oferta coincide la desaparición de su
madre, en extrañas circunstancias. Todo esto sucede el día de su cumpleaños, a
la vez que recibe un regalo que su madre le había enviado antes de desaparecer:
un arma, dinero y un mensaje que le deja helada.
La oferta de trabajo consiste en diseñar un
memorial en homenaje a seis personas muy importantes en la vida de un
misterioso millonario, para lo cual ella tendrá que recabar información e
incluso trasladarse a los distintos lugares donde vivieron las seis personas.
La primera parte de la historia puede parecer
lenta, e incluso parecer confuso al aparecen muchos nombres y cuesta situarse
en el contexto, pero llega un momento del libro en el que la trama cobra
sentido. El autor es conocido por saber crear personajes que te calan hasta los
huesos, y relaciones entre ellos que a priori desconoces y que a medida que
avanza la lectura vas intentando entrelazar y pensar qué lugar ocupa cada uno
en la vida de los otros. En este caso el autor nos muestra sus luces y sus
sombras, haciendo que el pasado juegue un papel fundamental y que todo lo que
hemos hecho puede tener una repercusión en nuestra vida futura. La historia es
contada por un narrador omnisciente pero siempre nos muestra el punto de vista
de Sloane, por lo que es a ella a la que conoceremos en gran medida, tanto lo
que piensa, lo que sienta, sus emociones y sus miedos gracias también a esos
diálogos que mantiene consigo misma.
“Doblas una esquina, luego otra. Es prometedor.
Crees haber encontrado la salida. Te llenas de esperanza. Pero aparece otro
muro justo donde creías que verías la salida. Y te vuelves, desesperado porque
no puedes seguir avanzando. Un laberinto de personas. Un laberinto de
recuerdos. Un laberinto de muertes.”
Li.
Lo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario