sábado, 29 de noviembre de 2025

Este dolor no es mío, -Mark Wolynn-


“El ser humano forma parte de un todo (…) aunque se vive a sí mismo y vive sus pensamientos y sus sentimientos como si estuvieran separados de todo lo demás; es como una especie de espejismo de su conciencia.” (Albert Einstein a Robert Marcus, 12 de febrero de 1950).








Este es un libro que sin duda te dejará pensando mucho en tu historial familiar y te hará reflexionar sobre los traumas familiares que, según Mark Wolynn, pueden ser heredados, y que existen pruebas de que muchos problemas crónicos o a largo plazo pueden no tener origen en nuestras vivencias actuales o en desequilibrios químicos de nuestro cerebro, sino en las vivencias de nuestros padres, abuelos o bisabuelos. Y con esta información, quizá quieras indagar en el pasado familiar que muchas veces desconocemos o pasamos por alto, sin darle la importancia que merece.

Reconozco que ante toda la información que se proporciona en este libro soy un tanto escéptica, sin embargo hay mucha información que proporciona Wolynn que vale la pena conocer y que hay muchos datos que son verídicos que, cada quien, según sus circunstancias, debiésemos de tomar en cuenta en nuestra vida actual.

 El libro aborda la idea de que muchos de nuestros problemas emocionales, miedos irracionales, patrones destructivos, e incluso síntomas físicos inexplicables, no son el resultado de nuestras propias experiencias o traumas, sino la manifestación de traumas heredados de generaciones anteriores en nuestra familia.

Como ideas clave del Libro está la Transmisión Intergeneracional del Trauma, en el que Wolynn, basándose en la epigenética y las constelaciones familiares, argumenta que los traumas no resueltos (como pérdidas prematuras, tragedias de guerra, abandono o suicidio) pueden transmitirse a través de las generaciones, afectando la vida de los descendientes de formas inconscientes; El Lenguaje Nuclear, donde el autor propone que el lenguaje que usamos para describir nuestro sufrimiento contiene palabras clave o "lenguaje nuclear" que apunta directamente a un evento traumático específico en la historia familiar, y por ultimo Las Vías de la Reconexión, la identificación y sanación, que tiene como objetivo proporcionar herramientas para identificar la raíz de este dolor heredado. Una vez identificado el trauma ancestral, se puede iniciar un proceso de sanación para romper el ciclo de repetición.

Además, este libro propone diversas técnicas de sanación, incluyendo: Preguntas dirigidas, frases de sanación,  acciones simbólicas, aceptación y compasión. En esencia, "Este dolor no es mío" es una guía de autoayuda que invita al lector a convertirse en el sanador de su linaje familiar, encontrando la libertad al soltar las cargas que no le corresponden y evitando transmitirlas a las futuras generaciones. 


Li. Lo.