“El ser humano forma parte de un todo (…) aunque se vive a sí mismo y vive sus pensamientos y sus sentimientos como si estuvieran separados de todo lo demás; es como una especie de espejismo de su conciencia.” (Albert Einstein a Robert Marcus, 12 de febrero de 1950).
Este es un libro que sin duda te dejará
pensando mucho en tu historial familiar y te hará reflexionar sobre los traumas
familiares que, según Mark Wolynn, pueden ser heredados, y que existen pruebas
de que muchos problemas crónicos o a largo plazo pueden no tener origen en
nuestras vivencias actuales o en desequilibrios químicos de nuestro cerebro,
sino en las vivencias de nuestros padres, abuelos o bisabuelos. Y con esta
información, quizá quieras indagar en el pasado familiar que muchas veces
desconocemos o pasamos por alto, sin darle la importancia que merece.
Reconozco que ante toda la información
que se proporciona en este libro soy un tanto escéptica, sin embargo hay mucha información
que proporciona Wolynn que vale la pena conocer y que hay muchos datos que son verídicos
que, cada quien, según sus circunstancias, debiésemos de tomar en cuenta en
nuestra vida actual.
El libro aborda la idea de que muchos de nuestros problemas emocionales, miedos irracionales, patrones destructivos, e incluso síntomas físicos inexplicables, no son el resultado de nuestras propias experiencias o traumas, sino la manifestación de traumas heredados de generaciones anteriores en nuestra familia.
Como ideas clave del Libro está la Transmisión Intergeneracional del Trauma,
en el que Wolynn, basándose en la epigenética y las constelaciones familiares,
argumenta que los traumas no resueltos (como pérdidas prematuras, tragedias de
guerra, abandono o suicidio) pueden transmitirse a través de las generaciones,
afectando la vida de los descendientes de formas inconscientes; El Lenguaje Nuclear, donde el autor
propone que el lenguaje que usamos para describir nuestro sufrimiento contiene
palabras clave o "lenguaje nuclear" que apunta directamente a un
evento traumático específico en la historia familiar, y por ultimo Las Vías de
la Reconexión, la identificación y sanación, que tiene como objetivo proporcionar
herramientas para identificar la raíz de este dolor heredado. Una vez
identificado el trauma ancestral, se puede iniciar un proceso de sanación para
romper el ciclo de repetición.
Además, este libro propone diversas técnicas de sanación, incluyendo: Preguntas dirigidas, frases de sanación, acciones simbólicas, aceptación y compasión. En esencia, "Este dolor no es mío" es una guía de autoayuda que invita al lector a convertirse en el sanador de su linaje familiar, encontrando la libertad al soltar las cargas que no le corresponden y evitando transmitirlas a las futuras generaciones.
Li. Lo.
