Autor: Ildefondo Falcones
Editorial: Grijalbo/ Penguin Random
House
Páginas: 684
Género: Novela ficción histórica
Puntaje:💙💙
“Durante
varios meses, por las noches, al terminar su trabajo con los azulejos y la
cerámica, Dalmau fue robando las almas de aquellos muchachos expulsados de la
humanidad, con las que daba vida a unas hojas de papel que gritaban su dolor,
sus angustias, su desesperanza…, su miseria.”
Un
relato histórico muy bien estructurado, basada en los primeros años del siglo
XX, que muestra el contraste entre el modernismo, los lujos de la burguesía y
la extrema pobreza de la clase obrera, marcada por las huelgas y el anarquismo
de la época.
Este
es uno de los clásicos que en todo el relato está alfombrado de la historia de
Barcelona, la descripción de obras arquitectónicas, con especial atención a la
cerámica y azulejos, con detalles muy bien elaborados, resaltando las obras de
personalidades como Antonio Gaudí,
Doménech i Montaner y Ramón Casas. A su vez, Falcones describe la lucha que
entonces se librara el España entre la burguesía, el clero y la clase obrera, este
último sumido en la miseria, agrupado en un radicalismo, con posturas exaltadas
y una tendencia a enardecer al pueblo contra el poder incitando a la violencia
desmedida.
Dicho esto, quiero decir que hace algunos años
leí otros libros de Falcones, que mantengo frescos en la memoria por ser
memorables y maravillosas, sin embargo, con este libro ha sido un poco
decepcionante la lectura, porque, aunque bien lo aclara el autor al final de su
obra, el relato está basado en hechos históricos, resulta tedioso el diálogo
casi repetitivo en diferentes partes del relato, además de desagradarme el
hecho de que mostrara como héroes a sus personajes sus principales, siendo
estos una especie de delincuentes sin moral ni escrúpulos, cierto es que la
clase social a la cual pertenecen (la clase obrera) han sido explotados y
sumidos en la miseria, pero estos, cegados por el odio contra la burguesía y la
iglesia, actúan de igual forma contra sus opresores, empeorando la situación propia
como la de quienes están en iguales condiciones que ellos, y al final no logran
otra cosa más que sumir a los suyos en la peor de las miserias, mientras ellos
huyen y rehacen su vida fuera de España.
Pienso que la forma en que actúan burgueses,
iglesia o la clase obrera en el relato es un tanto absurda, donde todos salen
perdiendo, menos los personajes principales, y el fin, ni hablar, bastante obvio,
nada sorprendente. ¿Vale la pena adentrarse en esta historia? Sí, pero para
quienes tenga mucha paciencia, pues es extenso el relato, que no precisamente
merecía tantas páginas.
“También concurrió la prensa especializada, que se sumó a las alabanzas. ‹‹El pintor de almas››, adelantó allí mismo el titular que utilizaría en la edición del día siguiente uno de los periodistas, recordando a Dalmau el comentario de don Manuel y la posible influencia que había ejercido el maestro en aquel hombre que lo había entrevistado casi de su mano. ‹‹ El idealismo con el que este joven pintor retrataba la miseria —manifestó otro crítico ante una audiencia subyugada— concede incluso cierta honorabilidad a los niños que aparecen en los cuadros. ››”
Li.Lo

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